| <<El tiempo de los combustibles fósiles está llegando a su fin. Entre las energías renovables, el hidrógeno aparece como el elemento mejor posicionado para convertirse en el combustible de futuro. En Pico Truncado, Santa Cruz, ya funciona una planta experimental. | |
Pero ¿qué se quemará en vez de carbón? -preguntó Pencroff.-¡Agua! -respondió Ciro Smith-. Agua descompuesta, sin duda, por la electricidad y que llegará a ser entonces una fuerza poderosa y manejable. (…) Sí, amigos míos, creo que el agua se usará un día como combustible, que el hidrógeno y el oxígeno que la constituyen, utilizados aislada y simultáneamente, producirán una fuente de calor y de luz inagotable y de una intensidad mucho mayor que la del carbón.(…) El agua es el carbón del porvenir.Este párrafo pertenece a la novela La isla misteriosa, del escritor francés Julio Verne y publicada en 1874. En la actualidad, esta idea del genial visionario ya ha dejado de formar parte del ámbito de la ciencia ficción para convertirse en una de las líneas de investigación y desarrollo más prometedoras, para reemplazar los hidrocarburos antes de que se agoten o de que dañen el planeta hasta el límite de lo irreparable.
Crónica de un ciclo agotado (más…) |
|
Pero ¿qué se quemará en vez de carbón? -preguntó Pencroff.-¡Agua! -respondió Ciro Smith-. Agua descompuesta, sin duda, por la electricidad y que llegará a ser entonces una fuerza poderosa y manejable. (…) Sí, amigos míos, creo que el agua se usará un día como combustible, que el hidrógeno y el oxígeno que la constituyen, utilizados aislada y simultáneamente, producirán una fuente de calor y de luz inagotable y de una intensidad mucho mayor que la del carbón.(…) El agua es el carbón del porvenir.Este párrafo pertenece a la novela La isla misteriosa, del escritor francés Julio Verne y publicada en 1874. En la actualidad, esta idea del genial visionario ya ha dejado de formar parte del ámbito de la ciencia ficción para convertirse en una de las líneas de investigación y desarrollo más prometedoras, para reemplazar los hidrocarburos antes de que se agoten o de que dañen el planeta hasta el límite de lo irreparable.